VIDA

Las Religiosas de María Inmaculada somos las continuadoras del Carisma y Misión de Santa Vicenta María en la Iglesia. Nacimos como Congregación religiosa, el 11 de Junio de 1876, fiesta de la Santísima Trinidad. 





La opción por Jesucristo como respuesta a su llamada está en la base de toda nuestra vida; y es la fuerza que nos impulsa a intentar vivir cada día la radicalidad del Evangelio

“Consagradas para amar y hacer visible HOY la consagración, nos dejamos fascinar nuevamente por la persona de Jesús, que en el Misterio Pascual manifiesta la plenitud y la belleza del amor de Dios y su Evangelio.La respuesta a su llamada la expresamos de manera particular a través de nuestro voto de CASTIDAD, que no es un voto de desamor, sino un radicalismo en el amor. Es la entrega de todo nuestro ser a Dios. Ensancha nuestro corazón y nos hace capaces de amar a nuestros jóvenes como Él amó.
Con nuestro voto de POBREZA afirmamos que sólo Dios basta. Él es nuestro único Señor, y no podemos permitir que las cosas o el dinero funcionen como “dioses” en nuestra vida. Cristo es nuestro único tesoro.
Por medio de la OBEDIENCIA nos ponemos al servicio del proyecto del Padre, designio de amor total a cada persona. Obedecer a Dios es amarlo, amando a los hombres y mujeres de nuestro tiempo hasta dar la vida por ellos, como lo hizo Jesús.”


Los Elementos Constitutivos de nuestro carisma y que configuran nuestra Identidad son:
  • El amor, es el termómetro de nuestra fidelidad, y el fundamento sobre el que se asienta toda nuestra vida. 
  • El deseo ardiente de buscar y llevar a cabo la Voluntad de Dios
  • La "pasión" por los jóvenes, por su dignidad, que nos lleva a trabajar por la promoción, educación y desarrollo integral de cada joven.


  • La obediencia, tal como la vemos reflejada en la vida de Jesús.Deseamos ser libres de nosotras mismas para hacer vida el sueño que Dios tiene para nosotras y para el mundo.
    • La oración desde la vida y para la vida, que nos impulsa a transformar nuestra mirada y vivir en clave de Encarnación. 
    • El amor a María, porque ella es modelo de mujer.Queremos vivir como ella, atentas a la escucha de las necesidades de nuestro mundo. Acogiendo, acompañando, cuidando, regalando nuestra ternura...
    • El amor a la Eucaristía. Misterio que está en el centro de nuestra vida, a través del cual deseamos aprender a ser pan, entregar nuestra propia vida para crear fraternidad. 
    Si quieres leer más sobre nuestras Constituciones o Documentos:
    Constituciones
    Plan Pedagógico Pastoral

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