Desde el noviciado internacional de Buitrago...

…CAMINANTE NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR…

El noviciado para nosotras es un camino; en el que desde hace tiempo; en nuestra consagración bautismal, emprendimos la respuesta a esta invitación que Cristo nos va haciendo: “caminar tras sus huellas”. Poco a poco estas huellas nos fueron conduciendo por pequeños senderos que inquietaron nuestros corazones sintiendo la necesidad de dar una respuesta más profunda y concreta, optando por Él, en Él y para Él, a ejemplo de Santa Vicenta María y María, dos mujeres que nos van guiando y acompañando.

Conforme vamos dando pasos, vamos descubriendo que la elección que un díahicimos, más que un proceso, es una aventura, un camino por el que no se avanza solas, sino ACOMPAÑADAS de Dios que nos ama infinitamente y por cada una de las que formamos esta comunidad. Es una aventura novedosa en la que cada día se van rompiendo esquemas, se rompen formulaspreparadas para vivir el momento, siendo cada vez más nosotras mismas, o como Vicenta María lo quería: “ser nosotras las que debemos ser”… Es el momento para profundizar más en la llamada recibida, desde nuestra primera respuesta hasta hoy, forjando así motivaciones y deseos o desprendiéndonos de aquello que nos impide caminar con ligereza. Es verdad que en este camino cada una lleva su ritmo, nadie es forzada a caminar más de prisa ni a ir más lento; cada una es libre para seguir, eso , sin perder de vista la meta, que no es aquí donde se alcanza pero si es aquí donde se reafirma la esperanza de que se hace camino al andar y que con la GRACIA  de Dios se puede llegar. Por eso,para cada una de nosotras es importante vivir conscientementeporque todo, absolutamente todo es lo una vez.

Contar con la presencia de nuestras hermanas que ya llevan un largo peregrinaje y compartir desde culturas diferentes, nos ensancha el corazón y aumenta la esperanza de seguir dando respuesta. El testimonio de vida que cada una da es un IMPULSO para nosotras, que nos recuerda que no es tanto el llegar sino el disfrutar cada paso que vamos dando, sin olvidar aquella primera mirada en la que nuestros ojos se detuvieron: nuestras jóvenes, que son aquellas tierras a las que Dios nos conduce a fecundar, y esta es nuestra gran motivación para continuar el camino. Damos gracias a Dios por cuanto nos va regalando en nuestro vivir cotidiano.

BernadetteYenissa y Cristal.

Noviciado Internacional Buitrago del Lozoya

 

 

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