SOMOS LUZ

"Oídme, islas y escuchad, pueblos lejanos: el Señor me llamó desde el vientre; desde las entrañas de mi madre tuvo mi nombre en su memoria.
Y puso mi boca como espada aguda, me cubrió con la sombra de su mano.
Yo pensaba: he trabajado en vano y sin provecho he consumido mi fortaleza; mas mi juicio está delante del Señor, y mi recompensa está con mi Dios.
Ahora pues, dice el Señor, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para que convierta á él á Jacob: Te hago luz de las gentes, para que seas mi salvación hasta el confín de la tierra"

Isaias 49

PROXIMO DOMINGO: Profesión Perpetua

Como cada año… tenemos una cita en Roma: el próximo domingo, día 12 de Junio, Solemnidad de Pentecostés, cuando nuestros relojes marquen:

Las 16:30 PM en Filipinas
Las 14:00 PM en India
Las 10:30 AM en Italia, Francia y España
Las 9:30 AM en Inglaterra, Portugal y Santa Cruz de Tenerife
Las 8:30 AM en Malí, Burkina Fasso, Los Azores
Las 5:30 AM en Argentina, Brasil, Uruguay,
Las 4:30 AM en Cuba, Chile, Estados Unidos (Washington y New York), Paraguay y Venezuela
La 3:30 AM en Colombia, Ecuador, Estados Unidos (San Antonio, Texas), Méjico y Perú

Esta Casa curia de la Congregación de las Religiosas de María Inmaculada, se convierte de nuevo en el centro del pensamiento, de la oración y de los afectos de todos los miembros del Instituto, de familiares, amigos y de todas las personas que nos quieren bien.
Cinco Religiosas de María Inmaculada:

Maryanne Fernández – Laura Echeverría – Jeyasheela Pushparay – Leticia Carranza – Olalla González

Sellarán su compromiso de servir a la Iglesia como Religiosas de María Inmaculada con la emisión de su profesión perpetua.
De la ceremonia intentaré ofreceros, como en años anteriores, algunas fotos lo antes posible. Un poco antes de que empiece seguramente podréis ya ver algunas imágenes de lo que ocurra en Roma, en un álbum de fotos denominado "Profesión RMI 2011" que encontraréis entrando en el siguiente enlace: http://mdignarmi.hi5.com/





María Digna Díaz RMI

La Ascensión

La situación que se vive hoy en nuestras comunidades cristianas no es nada fácil. En nuestro corazón de seguidores de Jesús surgen no pocas preguntas: ¿dónde reafirmar nuestra fe en estos tiempos de crisis religiosa? ¿qué es lo importante en estos momentos? ¿qué hemos de hacer en las comunidades de Jesús? ¿hacia dónde hemos de orientar nuestros esfuerzos?

Mateo concluye su relato evangélico con una escena de importancia excepcional. Jesús convoca por última vez a sus discípulos para confiarles su misión. Son las últimas palabras que escucharán de Jesús: las que han de orientar su tarea y sostener su fe a lo largo de los siglos.

Siguiendo las indicaciones de las mujeres, los discípulos se reúnen en Galilea. Allí había comenzado su amistad con Jesús. Allí se habían comprometido a seguirlo colaborando en su proyecto del reino de Dios. Ahora vienen sin saber con qué se pueden encontrar. ¿Volverán a verse con Jesús después de su ejecución?

El encuentro con el Resucitado no es fácil. Al verlo llegar, los discípulos «se postran» ante él; reconocen en Jesús algo nuevo; quieren creer, pero «algunos vacilan». El grupo se mueve entre la confianza y la tristeza. Lo adoran pero no están libres de dudas e inseguridad. Los cristianos de hoy los entendemos. A nosotros nos sucede lo mismo.

Lo admirable es que Jesús no les reprocha nada. Los conoce desde que los llamó a seguirlo. Su fe sigue siendo pequeña, pero a pesar de sus dudas y vacilaciones, confía en ellos. Desde esa fe pequeña y frágil anunciarán su mensaje en el mundo entero. Así sabrán acoger y comprender a quienes a lo largo de los siglos vivirán una fe vacilante. Jesús los sostendrá a todos.

La tarea fundamental que les confía es clara: «hacer discípulos» suyos en todos los pueblos. No les manda propiamente a exponer doctrina, sino a trabajar para que el mundo haya hombres y mujeres que vivan como discípulos y discípulas de Jesús. Seguidores que aprendan a vivir como él. Que lo acojan como Maestro y no dejen nunca de aprender a ser libres, justos, solidarios, constructores de un mundo más humano.

Mateo entiende la comunidad cristiana como una "escuela de Jesús". Seremos muchos o pocos. Entre nosotros habrá creyentes convencidos y creyentes vacilantes. Cada vez será más difícil atender a todo como quisiéramos. Lo importante será que entre nosotros se pueda aprender a vivir con el estilo de Jesús. El es nuestro único Maestro. Los demás somos todos hermanos que nos ayudamos y animamos mutuamente a ser sus discípulos.
Jose Antonio Pagola